No eran nada
los tres
jugando a triangularse
hamacándose en la niñez
despertándose
bellos y jóvenes
frescos y curiosos
ninguno
mirando de reojo
esperando a que uno
cualquiera de los tres
salte primero
y caiga y rebote
y se vaya lejos.
compimundo
jueves, 1 de marzo de 2012
martes, 22 de noviembre de 2011
No parches - no pastillas
La gente que no fuma
no va a fumar cuando sea grande
y no va a tener olor a cigarrillo
y no va a saber toser
sus bolsillos siempre tendrán billetes de dos pesos
su memoria se lucirá ante la de los que fumaron siempre
no sabrán qué hacer después de un café
o mientras saborean un whisky
(yo no tomo whisky)
esas personas
que cuando estiran sus manos
no les cabe un cigarrillo entre sus dedos
sí un lápiz
sí una birome
sí un corazón
son libres
son sanos
pero difíciles de imaginar en el futuro
No importa
yo deseo dejar de fumar este año
porque ya van a ser siete años
y ese número
(aunque bello)
me da miedo
puedo imaginar
siete años de humo en mi pecho
como si fueran
siete años de angustia sensible
siete años de lágrimas por un gato ausente
siete años de viajes frustrados
siete años de palabras sin magia
siete años sin un padre de ojos grandes
cuando terminen
este poema de mierda
pueden regalarme ideas para dejar de fumar
o prenderse un pucho y poner me gusta.
no va a fumar cuando sea grande
y no va a tener olor a cigarrillo
y no va a saber toser
sus bolsillos siempre tendrán billetes de dos pesos
su memoria se lucirá ante la de los que fumaron siempre
no sabrán qué hacer después de un café
o mientras saborean un whisky
(yo no tomo whisky)
esas personas
que cuando estiran sus manos
no les cabe un cigarrillo entre sus dedos
sí un lápiz
sí una birome
sí un corazón
son libres
son sanos
pero difíciles de imaginar en el futuro
No importa
yo deseo dejar de fumar este año
porque ya van a ser siete años
y ese número
(aunque bello)
me da miedo
puedo imaginar
siete años de humo en mi pecho
como si fueran
siete años de angustia sensible
siete años de lágrimas por un gato ausente
siete años de viajes frustrados
siete años de palabras sin magia
siete años sin un padre de ojos grandes
cuando terminen
este poema de mierda
pueden regalarme ideas para dejar de fumar
o prenderse un pucho y poner me gusta.
martes, 4 de octubre de 2011
Gotas
Llueve tan suave
se fue el sol
y ella camina mojada y mojándose
chapotea toda sucia
toda llovida
toda ofendida
y su cuerpo pesa tanto
pesa el doble de lo que ella pesa habitualmente
pobre luna
no tiene cara
y debe mirar a la nena llovida
pobre noche
tan vacía
y tiene que llenarse de nena ofendida
ahora llueve muy fuerte
el cielo está iracundo y llora vidrio
¿qué pasa?
mucho viento
la nena cae al suelo
tose con rabia
sangra su espalda
nena, nena lastimada
cierra los ojos
le duele
todavía boca abajo
muy quietita, así, endurecida
entregada
mientras la matan a golpes.
se fue el sol
y ella camina mojada y mojándose
chapotea toda sucia
toda llovida
toda ofendida
y su cuerpo pesa tanto
pesa el doble de lo que ella pesa habitualmente
pobre luna
no tiene cara
y debe mirar a la nena llovida
pobre noche
tan vacía
y tiene que llenarse de nena ofendida
ahora llueve muy fuerte
el cielo está iracundo y llora vidrio
¿qué pasa?
mucho viento
la nena cae al suelo
tose con rabia
sangra su espalda
nena, nena lastimada
cierra los ojos
le duele
todavía boca abajo
muy quietita, así, endurecida
entregada
mientras la matan a golpes.
viernes, 16 de septiembre de 2011
Soñar
Desde que mi cama se hizo adulta me cuesta dormir sola, y cuando estoy sola, me pongo a pensar en que quizás el otro lado se está volviendo triste de tan poco tacto o contacto, y entonces estiro una pierna como queriendo darle calor. Y a veces también un brazo, hasta que se me acalambra. Pero en realidad ese no es mi lugar, ni el lugar de mis extremidades. Y me pongo a imaginar cómo se oscurece de frío, cómo se vuelve invisible y me unas ganas terribles de alejarme. Y lo abandono nomás, sintiéndome un poco culpable. Así es como la gente que tiene una cama de dos plazas siempre duerme de un mismo lado.
Pero yo estuve pensando y me parece que es mejor tirarme en el medio de una, medir las distancias antes de acostarme e intentar ubicarme lejos de las esquinas. No sé, es algo en lo que pienso todos los días.
Cuando estoy en tus brazos, no quiero que ese momento se termine. Porque te convertís, de repente, en un pequeño cronotopo. Y ya no importa quién sos, o quiénes somos, importa eso que sucede que es tan fuerte, tan fuerte, que me hace necesitarlo cuando estamos mi cama y yo solas, y me veo obligada a seleccionar un sector.
Pero si de verdad pudieras imaginar lo que es para mí que me abraces desde atrás mientras nos preparamos para soñar con cosas que nos gustan, y eso que siento cuando tus pies se entrelazan con los míos , ¡ah! y que los dejemos jugar a abrazarse como niños que se envuelven una y otra vez en la inocencia, hasta que perdamos la conciencia, hasta que...
Me parece que esto es amor, o algo así de grande y luminoso.
Pero yo estuve pensando y me parece que es mejor tirarme en el medio de una, medir las distancias antes de acostarme e intentar ubicarme lejos de las esquinas. No sé, es algo en lo que pienso todos los días.
Cuando estoy en tus brazos, no quiero que ese momento se termine. Porque te convertís, de repente, en un pequeño cronotopo. Y ya no importa quién sos, o quiénes somos, importa eso que sucede que es tan fuerte, tan fuerte, que me hace necesitarlo cuando estamos mi cama y yo solas, y me veo obligada a seleccionar un sector.
Pero si de verdad pudieras imaginar lo que es para mí que me abraces desde atrás mientras nos preparamos para soñar con cosas que nos gustan, y eso que siento cuando tus pies se entrelazan con los míos , ¡ah! y que los dejemos jugar a abrazarse como niños que se envuelven una y otra vez en la inocencia, hasta que perdamos la conciencia, hasta que...
Me parece que esto es amor, o algo así de grande y luminoso.
jueves, 25 de agosto de 2011
Dónde viven los monstruos
15.35 hs
No sé/8/2011
otitis aguda en casa
La película termina rara, con el niño protagonista con cara de: ahora entiendo. Entonces yo me seco las lágrimas y sin darme cuenta pongo la misma cara del pibe, y me quedo medio temblando, pensando en las carencias de mi vida y en que nunca me pregunté dónde vivían los monstruos.
Pienso que antes era más feliz porque tenía más tiempo libre, pero en ese tiempo libre no miraba tantas películas ni me preguntaba cosas así. De hecho no sé qué hacía.
Se me cierra el estómago por culpa de los bichos esos, porque no pueden ser tan lindos, y yo no sé cómo los hacen si con computadoras o con disfraces de peluche original, pero por pensar en eso tengo la cabeza a punto de explotar. Imagino que si mi cerebro realmente explotara quizá encontrarían otras cosas además de sangre, como una cortina, por ejemplo.
Me doy cuenta de que mirar películas no es como leer un libro, porque en las primeras las imágenes son estrictas y uno tiene la obligación de vivirlas como el director las transmite. Leer imágenes es diferente, las palabras son dóciles y uno puede modificarlas y construirlas como si fueran plastilinas.
Mi cabeza en la almohada.
No sé/8/2011
otitis aguda en casa
La película termina rara, con el niño protagonista con cara de: ahora entiendo. Entonces yo me seco las lágrimas y sin darme cuenta pongo la misma cara del pibe, y me quedo medio temblando, pensando en las carencias de mi vida y en que nunca me pregunté dónde vivían los monstruos.
Pienso que antes era más feliz porque tenía más tiempo libre, pero en ese tiempo libre no miraba tantas películas ni me preguntaba cosas así. De hecho no sé qué hacía.
Se me cierra el estómago por culpa de los bichos esos, porque no pueden ser tan lindos, y yo no sé cómo los hacen si con computadoras o con disfraces de peluche original, pero por pensar en eso tengo la cabeza a punto de explotar. Imagino que si mi cerebro realmente explotara quizá encontrarían otras cosas además de sangre, como una cortina, por ejemplo.
Me doy cuenta de que mirar películas no es como leer un libro, porque en las primeras las imágenes son estrictas y uno tiene la obligación de vivirlas como el director las transmite. Leer imágenes es diferente, las palabras son dóciles y uno puede modificarlas y construirlas como si fueran plastilinas.
Mi cabeza en la almohada.
lunes, 25 de julio de 2011
Turbia
Hay un colchón de hojas en la pileta, una frazada marrón en la cima de la superficie. Si se mira desde arriba puede tratarse de una obra de arte, de una pintura de visión realista sobre algún detalle invernal, u otoñal, en todo caso. O también una fotografía detectada por un ojo sensible a las temperaturas frías y a los comportamientos dignos del mundo natural… aunque no…no…si se anhelara emitir un juicio más preciso convendría mejor expresar que se está, sin dudas, frente a una pintura efecto brochazo de un profesional. La nitidez de cada hoja como cosa protagonista de la obra es confusa, y si se quisiera y se contara con un pincel, se podrían disimular perfectamente algunas sombras y/o empañar dos o tres esquinas de la pileta.
Si esta misma imagen se mira desde abajo…pero si se está abajo…qué pasa si se está abajo justo cuando no se está arriba y cuando hay hojas encima que cubren el cielo, el sol, allá donde el agua rezonga por culpa del viento.
Pensar en lo que está debajo, pero sin imaginar aquella famosa figura del iceberg, es como pensar en una borra de café o en un animalito hambriento. En México (y en otros rincones del mundo) se asesinan perros para que los estudiantes aprendan procedimientos complejos de medicina. Se los opera e interviene hasta que sus cuerpos se entregan totalmente al aprendizaje foráneo. Pero claro, son perros de la calle. Los que les tocó y los que la eligieron. Y esos perros están ahora debajo de la pileta con frazada marrón en la cima de la superficie. Y esos perros tienen que esperar hasta el verano para jugar con el sol, para mirarlo a los ojos.
Ahora está lloviendo sobre el colchón de hojas y algunas se hunden sin resistirse. Cambian de color y se duermen con los perros en el fondo, imaginando que las gotas empujan pronto a sus amigas y se encuentran todas en el mismo sueño, que transcurre un poco en momentos de lluvia y otro poco en momentos de día soleado. Sospechan que la muerte debe ser algo así.
Si esta misma imagen se mira desde abajo…pero si se está abajo…qué pasa si se está abajo justo cuando no se está arriba y cuando hay hojas encima que cubren el cielo, el sol, allá donde el agua rezonga por culpa del viento.
Pensar en lo que está debajo, pero sin imaginar aquella famosa figura del iceberg, es como pensar en una borra de café o en un animalito hambriento. En México (y en otros rincones del mundo) se asesinan perros para que los estudiantes aprendan procedimientos complejos de medicina. Se los opera e interviene hasta que sus cuerpos se entregan totalmente al aprendizaje foráneo. Pero claro, son perros de la calle. Los que les tocó y los que la eligieron. Y esos perros están ahora debajo de la pileta con frazada marrón en la cima de la superficie. Y esos perros tienen que esperar hasta el verano para jugar con el sol, para mirarlo a los ojos.
Ahora está lloviendo sobre el colchón de hojas y algunas se hunden sin resistirse. Cambian de color y se duermen con los perros en el fondo, imaginando que las gotas empujan pronto a sus amigas y se encuentran todas en el mismo sueño, que transcurre un poco en momentos de lluvia y otro poco en momentos de día soleado. Sospechan que la muerte debe ser algo así.
lunes, 13 de junio de 2011
sábado, 11 de junio de 2011
Pera
Un poema
Una bolsa de versos
Una boca que dice cien poemas
Los cien poemas que salen de esa boca
Una rima
Dos versos libres
El poema de la boca del corazón del pecho
la metáfora
la retórica
el metro la risa el vaivén
Una canción un poema un beso
el mundo
el sol
el espejo
las hojitas de afeitar.
Una bolsa de versos
Una boca que dice cien poemas
Los cien poemas que salen de esa boca
Una rima
Dos versos libres
El poema de la boca del corazón del pecho
la metáfora
la retórica
el metro la risa el vaivén
Una canción un poema un beso
el mundo
el sol
el espejo
las hojitas de afeitar.
domingo, 15 de mayo de 2011
Madrugada
Qué rara es esta noche
tan poco noche
tan día
bajan soles
se acurrucan en mis ojos
quiero dormir
quiero simplemente dormir
y el mundo se encarga
de avivarme con lamparitas naturales
quiere despertarme
y yo quiero dormir
no estoy para andar
hoy estoy para soñar que vivo
y dejarle a los otros
la labor tierna de existir
tan poco noche
tan día
bajan soles
se acurrucan en mis ojos
quiero dormir
quiero simplemente dormir
y el mundo se encarga
de avivarme con lamparitas naturales
quiere despertarme
y yo quiero dormir
no estoy para andar
hoy estoy para soñar que vivo
y dejarle a los otros
la labor tierna de existir
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